En este artículo analizo las causas y consecuencias del triunfo electoral de Donald Trump en 2016, interpretándolo como la canalización reaccionaria del descontento popular generado por la mundialización neoliberal. Examino cómo el magnate capturó el voto de los sectores trabajadores empobrecidos mediante un discurso xenófobo y proteccionista que culpa a los inmigrantes y a la ‘casta de Washington’. Desmonto las lecturas que lo definen como un mero outsider o fascista, caracterizándolo como un exponente de la clase dominante que busca recomponer el sistema político estadounidense tras la crisis de 2008. Evalúo sus contradictorias promesas de reindustrialización y reducción de impuestos, sus alineamientos internacionales y el impacto agresivo de su mandato sobre América Latina, concluyendo que su gestión desencadenará una intensa resistencia social desde abajo.