En este artículo analizo la profunda recesión y el colapso socioeconómico que atraviesa la Argentina, caracterizados por una caída inédita de la inversión, un desempleo masivo y el empobrecimiento sistemático de la población. Examino las distintas explicaciones ortodoxas y heterodoxas de la crisis, criticando los enfoques institucionalistas o idiosincrásicos que ocultan las raíces estructurales del problema. Demuestro cómo las políticas neoliberales, la apertura importadora indiscreta, el endeudamiento externo y la flexibilización laboral han favorecido a los grandes grupos económicos a costa de la devastación del mercado interno y de la pequeña industria. Finalmente, sostengo que la salida a este laberinto exige romper con la lógica de los ajustes interminables y articular una alternativa popular centrada en la soberanía económica, el aumento del poder adquisitivo y la redistribución de la riqueza.