En este trabajo analizo el desarrollo de la revolución tecnológica centrada en la informática y las nuevas tecnologías de la información durante la década de 1990. Examino cómo las innovaciones microelectrónicas modifican el proceso productivo, generando ganancias extraordinarias para los grandes monopolios del centro e intensificando la explotación laboral. Demuestro que el ‘high tech’ no resuelve la crisis económica de largo plazo, sino que profundiza el desacople entre el salto de productividad de los sectores de punta y el estancamiento de la producción global. Asimismo, señalo cómo se ensancha la brecha tecnológica internacional que excluye a la periferia y cómo la contracción del poder adquisitivo limita la tasa de ganancia. Concluyo sosteniendo que la informatización bajo el capitalismo genera derroche y polarización, exigiendo la construcción de un proyecto socialista.