Trump espera contrarrestar sus fracasos económicos con la IA. Pero se acrecientan los indicios de sobreinversión y estallido de la burbuja bursátil que alimenta esa innovación. La euforia digital agrava la desigualdad, el quebranto fiscal, el rebrote inflacionario y el declive del dólar. Profundiza el declive de Estados Unidos y afecta a una economía desindustrializada. La elite de Washington carece de fórmulas para lidiar con el creciente avance de China.