El capitalismo digital reemplaza el modelo de financiarización que erigió la globalización neoliberal. Asciende una plutocracia informática que confiscó los datos de los usuarios, lucró con el rescate de los bancos y controló el experimento laboral de la pandemia. La IA corona ese dominio reforzando la captura y manipulación de la información por parte de una elite de billonarios digitales. Pero la fractura de la globalización, la ruptura del eje sino-americano, la desindustrialización estadounidense y el fulminante ascenso de China socavan los pilares de esa supremacía.